Cerramiento de cristal sin perfiles
Cerramiento de cristal sin perfiles: gana amplitud y confort en tu hogar.
Es la solución ideal para ganar metros útiles en terrazas, balcones, áticos, piscinas, pérgolas, solárium, porches, patios, restaurantes, cafés, división de interiores y todo tipo de negocios. Sus especiales características permiten su uso durante todo el año, sea la estación que sea, así como un importante ahorro energético.
“Me gustaría cerrar la terraza para que mi casa ganara metros, pero no quiero perder las vistas”, “Me encanta tener porche, pero la verdad es que no lo puedo disfrutar todo lo que quisiera por culpa del tiempo”, “Es una pena que en invierno no pueda sacar partido a la terraza de mi restaurante”. Estas son algunas de los inconvenientes que un cerramiento de cristal sin perfiles puede solucionar.
Se trata de un sistema de cierre, originario de Finlandia, totalmente innovador, cada vez más solicitado. Desde el punto de vista estético es una solución perfecta ya que es un producto que se realiza a medida, adaptándose a cualquier necesidad. No supone ningún parche en la decoración o en la fachada del lugar dónde se requiera su instalación ya que el color del aluminio se puede elegir entre más de cien posibilidades e, incluso. imitando a diferentes tipos de madera.
También el cristal se puede elegir. Pueden ser tintados, con protección solar, de colores o serigrafiados.
Características principales
La empresa española de arquitectura textil Tolder, experta en este tipo de cerramientos acristalados sin perfiles, conoce muy bien el sistema. En su opinión, son muchas sus ventajas.
Para empezar, no necesita obra para su instalación y supone un elemento más de seguridad. Se utiliza cristal templado de seguridad de 10 milímetros de grosor, de la más alta calidad.
Convierte una terraza en un espacio útil y aislado durante todo el año ya que impide el paso del viento, la lluvia, el frío, el ruido y la suciedad. Esto revaloriza el precio de la vivienda al aumentar los metros útiles, sin variar la fachada del edificio, lo que suele ser uno de los problemas principales a la hora de elegir un cerramiento.
Supone un ahorro de dinero ya que mejora de forma importante la eficiencia energética de la vivienda.
Respecto a su mantenimiento es muy sencillo, ya que la cara exterior del cristal queda en el interior del cerramiento cuándo está recogido. Además, todo el peso de la instalación recae en la guía inferior sin utilizar rodamientos.
Según Tolder, entre sus ventajas está su rápida instalación y unos precios razonables ya que todos sus componentes se fabrican en España y no hay que importarlos. La empresa ofrece, además, cinco años de garantía y todos los certificados de calidad tanto nacionales como europeos.
Cómo funciona
El cerramiento de cristal sin perfiles está formado por hojas independientes que se pueden deslizar por cualquier ángulo. Se pueden abrir las hojas que se deseen o en su totalidad. Los cristales se pliegan en un mínimo espacio y cuándo están cerrados no alteran las vistas.
El cristal templado
El cristal utilizado en este tipo de cerramientos es muy especial. Se denomina cristal templado. Se consigue tras someter al vidrio a una temperatura superior a los 700 grados centígrados. Posteriormente se enfría de manera brusca.
Una de sus propiedades fundamentales es que, al romperse, lo hace en pequeños pedazos lo que minimiza el peligro de sufrir cortes.














