Libia. Trabajadores españoles de Tolder atrapados en plena revuelta

La empresa española Tolder, Carpas y Toldos, nunca imaginó la odisea que les esperaba a cuatro trabajadores que se encontraban en Libia realizando un trabajo de arquitectura textil.

Hassari Addelhadi, Juan Polo y Pedro Lozano trabajadores de Tolder

Nada hacía presagiar que el régimen libio dirigido desde hace cuarenta años por Muammar al-Gaddafi fuera a peligrar. Por eso, Tolder envío a aquel país norteafricano a cuatro miembros de la empresa que debían allanar el camino al resto de la docena de compañeros que tenían previsto trabajar allí.

La obra tenía como objetivo la remodelación del Estadio River de Trípoli para que se pudiera adaptar a las normas FIFA de cara a la celebración del campeonato Copa de África Sub 20. Tolder, una de las principales empresas españolas dedicada a arquitectura textil y protección solar, tenía el encargo de fabricar  e instalar cubiertas de lona en la fachada y techos textiles para el graderío.

Proyecto de Tolder y el Campo de fútbol River de Trípoli antes de la reforma

Inicio de las obras en en Campo de Fútbol de Trípoli

Comienzan las revueltas

Los hombres de Tolder en Trípoli eran: Juan Polo, Pedro Lozano, Hassari Addelhadi de origen marroquí y Costel Iquin de origen rumano, protagonistas de toda una odisea.

Trípoli (fotos de Costel Iquin)

Todo parecía ir bien hasta el pasado miércoles 16 de febrero. Según Fernando Saavedra, uno de los gerentes de la empresa que estaba en constante contacto con el grupo,  ese día “las tiendas cerraron e internet dejó de funcionar. Se empezaron a escuchar sonidos de disparos por la noche. Pero lo peor fue cuándo la policía secreta libia les recomendó que no salieran para nada de sus habitaciones”.

Rápidamente, Tolder contactó con la embajada española en la capital Libia a la espera de ayuda. Sin embargo, en la legación se aseguraba que no había plan alguno de evacuación porque no era necesario. La respuesta fue el tan español “vuelva usted mañana” que escribió Larra pero en versión diplomática.

Momento de tomar decisiones

Juan, Pedro, Abdela Hari y Costel Iquin  no daban crédito al contemplar a través de las ventanas del hotel lo que parecían fuegos artificiales y , en realidad, eran los bombardeos ordenados por Gaddafi para reprimir las protestas de los ciudadanos que pedían su marcha del poder.

Las horas pasaban de forma inexorable. El “gabinete de crisis” integrado por Tolder Madrid y sus cuatro hombre en Libia veían pasar el tiempo a la espera de una respuesta oficial española. Mientras, el resto de ciudadanos extranjeros comenzaban a abandonar el hotel rumbo al aeropuerto.

¿Qué hacer?. La decisión fue abandonar como fuera el hotel para llegar a la Terminal e intentar salir de allí a toda costa. Recolectaron el dinero que pudieron y consiguieron que un coche de un particular les llevara hasta el ansiado aeropuerto. Durante todo el trayecto les acompañó el ruido de las ametralladoras y los bombardeos.

Fernando Saavedra gerente de Tolder

Odisea en el aeropuerto

Una vez en las instalaciones aeroportuarias respiraron. No imaginaban que allí iban a pasar las próximas treinta horas, hacinados, hambrientos y sedientos, e intentado que algún avión, tuviera el destino que tuviera, les sacase de allí.

Aeropuerto de Trípoli

Fernando Saavedra desde Madrid decidió denunciar la falta de asistencia de los españoles en Libia por parte de España. No sólo estaban nuestros cuatro protagonistas, un centenar de compatriotas se encontraban en la misma situación. El propio Fernando explicaba a los medios de comunicación españoles lo duro de la situación: “están desesperados. Intentan que les metan en cualquier vuelo aunque no venga a España ya que no están teniendo ningún tipo de ayuda de la embajada”.

Las noticias que le llegaban eran cada vez más preocupantes. En el Aeropuerto Internacional de Trípoli no había abastecimientos y llevaban más de un día sin comer ni beber. Además, no había espacio casi para moverse porqué la terminal estaba llena de gente, muchos de ellos ciudadanos libios que se habían trasladado hasta allí con la esperanza de salir del país.

Mientras, desde Tolder Madrid se contactaba con todas las autoridades posibles en busca de una solución que, por el momento no llegaba. Intentaron traerles de vuelta en un vuelo charter pero de nuevo cundió la decepción. El avión no podía aterrizar en Trípoli ya que el espacio aéreo libio estaba cerrado.

La situación era caótica y la tensión se cortaba en el ambiente. Finalmente, Portugal se convirtió en su ángel de la guarda. Los hombres de Tolder: Juan, Pedro, Abdela Hari y Costel Iquin consiguieron que un avión enviado por la embajada portuguesa les aceptara entre el centenar de personas que podían marcharse en el vuelo cuyo destino era Italia.

Juan Polo y Costel

Pedro Lozano y Costel Iquin en el avión portugués

Ahora, ya han llegado a Madrid sanos y salvos. Han escapado de la pesadilla que se vive en Libia y sólo esperan que el resto de españoles que han quedado allí vuelvan pronto.

Según las últimas noticias, un avión de las Fuerzas Aéreas españolas enviado a Libia espera en una ciudad cercana a Trípoli para evacuar a aquellos compatriotas que quieren abandonar Libia.

Regreso a la empresa Tolder


Los videos de Costel Iquin, realizados con el móvil


En televisión


MAS INFORMACION

http://es.wikipedia.org/wiki/Libia

http://www.suite101.net/content/libia-espanoles-atrapados-en-plena-revuelta-a41162

Ana Fernández Vidal: redactora

RTorío: administrador y diseño

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